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Daño Cerebral Adquirido

El Daño Cerebral Adquirido (DCA), es una de las primeras causas de discapacidad y una de las más desconocidas. Hay más de 400.000 personas en España viviendo con DCA, de las cuales más de 200.000 lo son por ICTUS. 

El DCA es el resultado de una lesión súbita en el cerebro que produce diversas secuelas a nivel físico, psíquico y sensorial. Estas secuelas pueden desarrollar anomalías en la percepción sensorial, alteraciones cognitivas y en el plano emocional. De estas secuelas, las más visibles son las motoras, aunque existen otros trastornos asociados como problemas de lenguaje, esquema corporal, parálisis y a nivel cognitivo problemas de atención, memoria, disfunción ejecutiva y labilidad emocional. 

Las causas más frecuentes del DCA son los traumatismos craneoencefálico (TCE), los accidentes cerebrovasculares (ACV), los tumores cerebrales y las infecciones del cerebro

Los ACV  también conocidos como ICTUS, son cuadros clínicos generados por la interrupción, más o menos repentina, del flujo sanguíneo en una región del cerebro. Esto da lugar a una isquemia y conlleva la pérdida de función de la función de la que es responsable esa área del cerebro. 

Los TCE  se caracterizan por la absorción brusca de gran cantidad de energía cinética. Las lesiones más habituales son las contusiones por golpe y contragolpe, las contusiones por el roce con la las estructuras óseas de la base del cráneo y la lesión axonal difusa.  Esta lesión suele cursar inicialmente con edema cerebral y pérdida de consciencia. Esto marcará la gravedad del daño producido. 

La anoxia o hipoxia cerebral se refiere a la ausencia o disminución de oxigenación del cerebro por un intervalo de tiempo determinado, lo que provoca la muerte neuronal de parte del tejido cerebral. Cuanto más tiempo pase el cerebro sin oxigeno mayor será el daño causado.

Los tumores cerebrales causan daños en el tejido circundante al tumor. Otras causas pueden ser encefalitis, meningitis o absceso cerebral.

El programa de rehabilitación, que debe comenzar lo antes posible, dependerá de la gravedad y de las secuelas que el daño haya causado. El programa deber ser INDIVIDUALIZADO, diseñado para cada persona y debe ser MULTIDISCIPLINAR estando coordinado con diferentes profesionales.

La atención en DCA se puede dividir en tres fases referidas  a la propia evolución del daño y sus necesidades de rehabilitación. El periodo de rehabilitación no es igual para todas las personas. La evolución finaliza cuando dejan de producirse avances funcionales. 

Las fases de evolución del DCA son:

  • Periodo Agudo: corresponde a los primeros momentos después del daño. La personas suele estar en el hospital y los objetivos primordiales de este periodo son el control del entorno evitando el exceso de estimulación y la desorientación del paciente.
  • Periodo Subagudo: la personas ya se encuentra estabilizada y debe comenzar a recibir rehabilitación. La rehabilitación estará dirigida por un grupo interdisciplinar y será integral, especializada e individualizada. 
  • Periodo Crónico: Etapa es en la que es muy importante trabajar con un buen programa las actividades de la vida diaria (AVD). Además se puede empezar a intervenir con programas como musicoterapia, cocina, estimulación cognitiva, talleres en los que trabajar la comunicación, conducta y las emociones, así como programas destinados a reinsertar a la personas de nuevo en la sociedad. 

La rehabilitación en DCA es crucial para que la persona recupere en la mayor medida de lo posible su estado previo al daño y cuente con la mayor autonomía posible. Así mismo es importante para que no se den situaciones de exclusión social y la personas pueda, con las secuelas que no sean recuperables, participar en la sociedad de la forma más normalizada posible.