Para definir el concepto de la Neuroterapia Humanista Integrativa, en adelante NHI, debemos fijarnos primero en cómo ha cambiado el concepto de terapia o neurorehabilitación en la sociedad  actual y en la importancia que ésta da a todo lo relacionado con humanizar lo sanitario y/o terapéutico. 

En la década de los 90, la terapia cognitiva, funcional, física, etc. para personas con enfermedades neurológicas o neurodegenerativas como la entendemos en la actualidad, no estaba tan desarrollada. El diagnostico por parte de los médicos no se encontraba tan diferenciado como en la actualidad y en muchas ocasiones, después del mismo lo que quedaba era irse a casa a esperar. Con el paso de los años, no solo ha evolucionado la medicina, encontrándonos con un diagnóstico diferencial, también ha evolucionado la terapia no farmacológica para este tipo de patologías, de tal forma que nos encontramos con una variedad muy amplia de profesionales que llevan a cabo terapias especializadas a nivel neurospicologocio, logopédico, físico, funcional, etc.

A su vez, estamos viviendo una transformación no solo en el cómo, si no en la forma de de atender. En los años 90 y principios de la década del 2000, la impersonalidad, el paternalismo y el no tener en cuenta al otro es lo que ha imperado en los servicios de salud, de rehabilitación, centros de día, etc. Lo importante era “curar” (y eso no siempre es posible) sin importar la forma ni lo que la otra persona opinara. Desde hace unos años, parece que, aunque lentamente, esto está cambiando y los/as  profesionales que se dedican a esto: médicos/as, psicólogos/as, fisioterapeutas, terapeutas ocupacionales, etc. han empezado a entender que la persona atendida juega un papel fundamental  ya que es su propia vida la que está sobre el tablero. Es por esto que hay que respetar su opinión, hay que empatizar con la persona y sobre todo, hay que aprender a acompañar y no a decidir por ella. Esto es lo que ahora llaman atención centrada en la persona o humanizar la sanidad. En este contexto nace la NHI.

La Neuroterapia, que no es lo mismo que neurorehabilitación ya que esta engloba los aspectos emocionales y sociales de la persona, es un método de intervención basado en la estimulación y/o el tratamiento de las capacidades cognitivas superiores (Memoria, Lenguaje, Atención, Etc.),  físicas, funcionales y emocionales que se hayan visto afectadas tras un daño neurodegenerativo (Alzheimer, Parkinson, Demencia, ELA, EM) o sobrevenido (ICTUS, Tumor Cerebral, Traumatismo Craneoencefálico).

La Neuroterapia, utiliza técnicas de estimulación basadas en los tratamientos no farmacológicos para modificar las funciones cerebrales y con ellas incidir en las conexiones neuronales que hayan sido dañadas posibilitando, en la medida de lo posible, otras nuevas rutas (plasticidad neuronal).

La NHI nace como una evolución de la Neuroterapia actual.  A la hora de trabajar con personas con alguna tipo de enfermedad neurológica o neurodegenerativa, no solo hay que tener en cuenta la patología, hay que tener en cuenta al ser humano con todas sus circunstancias, vivencias, sentimientos y necesidades. Hasta ahora la Neurorehabilitación, la Neuroterapia y todos los estudios relacionados con este tema (Master, expertos, etc.) solo tenían en cuenta lo primero, la patología y como tratarla.

La NHI además de lo anterior, incorpora una aspecto fundamental en este tipo de terapia o rehabilitación que no ha sido tenido en cuenta hasta ahora:  integra aspectos humanistas tan importantes como la dignidad, el amor incondicional, la escucha activa, la autodeterminación, las cinco emociones básicas del ser humano además de sustituir el concepto de intervenir por el de acompañar. De esta forma se lleva a cabo un trabajo más completo que tiene en cuenta a la persona, su historia de vida, sus necesidades, opiniones, emociones y objetivos. Además, pone al profesional en un plano horizontal, quitando poder al profesional y creando una relación terapéutica más sana, ayudando a crear un vínculo más seguro que ayudará a que el proceso terapéutico sea más potente y los resultados sean mejores. En la NHI es la persona afectada quien elige qué, cómo y cuándo trabajar dentro de un contexto terapéutico. El profesional acompaña. Hay limitaciones está claro, porque hay veces que la persona tiene afectada la capacidad de decidir pero no es el tema de este artículo.

La NHI se adapta a las necesidades de la sociedad actual, dando cabida no solo a las necesidades terapéuticas, que son fundamentales , sino a las necesidades emocionales, sociales y de autodeterminación del ser humano. Pone además en el centro de la intervención a la propia persona, dándole el protagonismo que de verdad se merece, teniendo en cuenta su historia de vida, su proyecto vital y escuchando, no solo con los oídos, aquello que nos quiere decir en todo momento. Desde la NHI creemos que no solo la neuropsicología, la logopedia, la fisioterapia o la terapia ocupacional es lo que cura o mantiene, también lo hace el estar disponible, no juzgar, escuchar, acompañar en la emoción, siendo nuestra máxima que es el amor incondicional el que sana.

En Neurovida llevamos a cabo este tipo de Neuroterapia ya que va acorde a la filosofía humanista de nuestros Multiespacio de Terapia y Convivencia. Creemos que ha llegado el momento de compartir con el resto de profesionales que estén interesados/as nuestra forma de trabajar. Por este motivo estamos preparando algo interesante de lo que os informaremos muy pronto. Si estás interesado/a en recibir más información no dudes en dejarnos tus datos en nhi@neurovida.es 

 

Sergio Alarcón González
Trabajador Social y Director de Neurovida
www.neurovida.es