Hace unos 9 meses que estoy colaborando en Neurovida, cuando empecé no tenía experiencia en este ámbito y no sabía cómo poder aplicar el arterterapia a personas con Alzheimer y daño cerebral… este tiempo ha sido un maravilloso viaje de descubrimiento para tod@s donde lo que puedo decir es que estoy asombrada y encantada con lo que vamos creando junt@s…

Hoy me apetece compartir una sesión. Como de costumbre, comenzamos contando cómo ha ido la semana y cómo nos sentimos. Están contentos e ilusionados por la preparación de los eventos Navideños. Este primer compartir me sirve para escuchar lo que traen como inquietud y lanzar la propuesta. Hoy trabajaremos con plastilina y como hablan de las Navidades, les lanzo la pregunta: ¿de todas los personajes del Belén, cuál es que más te llama la atención y por qué?, estas son algunas de las respuestas:

  • El niño, por su inocencia, alegría y que ilumina a todos con su amor.
  • San José, por su entrega y cómo cuidaba a María.
  • El buey, que siendo el más importante porque daba calor, estaba ahí detrás y nadie le quería.

Comenzamos contactando con la plastilina, llevando la atención al cuerpo, las sensaciones, las emociones que están presentes y sin intención de hacer desde la cabeza, sino dejando que las manos exploren. Invocamos a nuestro niñ@ interior que juega, explora, no sabe y desde ese no saber qué hace, deja que sea el dialogo entre el material y lo que siente lo que de forma a la creación. No nos interesa el resultado, lo que importa es el proceso y dejar que aflore la parte más intuitiva e inconsciente.

Esta proceso creativo solemos hacerlo en silencio con música, después de una relajación, un ejercicio de movimiento o respiración, dejando la palabra fuera para el momento del cierre, donde integramos lo que ha ocurrido en el proceso, pero esta vez están muy juguetones y como niños, la palabra sirve de apoyo de lo que van creando y ayuda a evocar recuerdos Navideños. Entre risas, comentarios y recuerdos de la niñez, nuestras manos van dando forma a lo que se mueve dentro de nosotros y decidimos hacer nuestro Belén particular.

Aparecen varias figuras de San José, María, el niño, el buey, la mula, la estrella, un muñeco de nieve e incluso otros personajes inventados. Al terminar cada uno cuenta qué ha hecho y le pone voz a sus personajes, qué es lo que dirían, y  hacemos una creación conjunta. Aparecen cuestiones vitales que reflejan la realidad de cada persona en boca del personaje que han creado. Algo tan sencillo como hacer un personaje en plastilina, describirlo y hacerlo hablar, es el fiel reflejo de uno mismo y todos quedamos sorprendidos de la magia y el poder transformador del Arteterapia. Estas son algunas de las cosas que decían sus personajes:

  • Una de las personas ha perdido a su marido hace poco y dice que ha hecho al niño porque da mucha luz y esperanza y ella la necesita ahora y que San José estaba triste porque le faltaba algo, “su bastón”, le invito a hacerlo y eso le alegra, se siente más “completo”. Le pregunto si a ella también le falta algo y se emociona y nos cuenta sobre su proceso de duelo y su sentir de que le falta algo…
  • Otra persona ha hecho a un San José que está preocupado y pendiente de María y de qué necesitan todos los demás personajes del Belén pero él no sabe qué necesita. Después nos cuenta como se encargó de cuidar a su mujer con cáncer durante 16 años y de que sus hijas no le vieran triste, se emociona y nos dice que ahora está aprendiendo a mostrar más sus emociones y sus necesidades y a dejarse cuidar…
  • Otra persona, (el que había elegido al buey al que no querían) hace un personaje con grandes ojos y orejas, que está sentado sobre una pelota negra, y que es más alto que ninguno para poder ser visto por todos, lo coloca detrás de todos en el centro y pide que le miren todos… después  nos habla de que le gusta mucho que le digan las cosas buenas que hace porque así se siente querido y que la pelota negra es todo el enfado y la porquería que él necesita sacar cuando no se siente querido… le invito a expresar lo que hay en la pelota negra y al terminar se ríe, dice ya no es tan negro, y transforma esa parte en una fuente que da agua…

Esta es la magia del arteterapia, la sencillez de crear sin propósito de hacer, dejando que sea el sentir el que guía, hace que nada sea lo que parece y refleje lo que hay en el interior. También nos muestra que aquello que se puede expresar y transformar fuera también tiene su eco en transformaciones internas…

Gracias a estas hermosas personas que tengo el privilegio de acompañar, gracias por la confianza, entrega y cariño que siento en casa encuentro. Algunos de ellos están perdiendo la memoria, o incluso les cuesta mantener una conversación, pero sus creaciones y compartir emocional son expresiones bellísimas de quienes son, de su esencia y de toda la sabiduría que portan. El Arteterapia es otro lenguaje que nos lleva directamente al ser, y en el que en ocasiones, lo que puede parecer una limitación, se convierta finalmente en un camino más directo al sentir y al corazón.

Raquel Malagón
Arteterapeuta de Neurovida